SABOTAJE

   

EL PERDÓN NO SUSTITUYE LA JUSTICIA

(Papa Benedicto XVI)

Ciudad Obregón Sonora México a 27 de enero de 2023
Mi nombre es Rubén Gerardo Tapia Reynaga. Un día sentí un llamado al sacerdocio y dejé mi trabajo como Ingeniero de Control de Procesos para ingresar a un seminario católico pensando que estaba ingresando a una institución cuyo estilo de vida estaba basado en el Evangelio de Jesucristo.
Sin embargo, me di cuenta de que esto no era verdad, ya que por documentos falsos que se enviaron en lo oscurito, destruyeron mi vocación al sacerdocio generándome un tremendo daño psicológico, espiritual, económico, debido a que incluso pisotearon mi reputación tanto en las diócesis a la cual pertenecía, así como donde fui rechazado sin darme ni una sola justificación sino sólo mentiras y evasiones.

«La GRAVEDAD DE LA MENTIRA se mide según la naturaleza de la verdad que deforma, según las circunstancias, las intenciones del que la comete, y los DAÑOS PADECIDOS por los que resultan perjudicados. Si la mentira en sí sólo constituye un PECADO venial, sin embargo, llega a ser MORTAL cuando lesiona gravemente las virtudes de la JUSTICIA y la caridad». (Catecismo de la Iglesia Católica, numeral 2484)

Como sé que buscar justicia dentro de la Iglesia Católica es algo casi imposible, aun cuando Juan Pablo II afirmó en la jornada mundial de la paz «SIN JUSTICIA, NO HAY PAZ», solicité a la reciente administración de la diócesis de Ciudad Obregón Sonora los documentos con los que me afectaron y me dijeron que eso no era posible porque supuestamente la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) no lo permite, algo irónico porque si incumplieron lo que prohíben las Sagradas Escrituras y el Catecismo de la Iglesia Católica que es la mentira, la traición, el encubrimiento y la impunidad. Obviamente eso de la CEM era una estrategia para encubrir el abuso y proteger a quienes traicionaron a Dios al hacer mal uso de su Iglesia. 

«Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.» (Hch 5, 29)

Por otra parte, gracias a otra fuente externa a la diócesis, hoy en día conozco lo que se afirma en el derecho canónico escrito en el libro «Legislazione Delle Conferenze Episcopali Complementare Al C.I.C.», en el capítulo III del informe sobre los alumnos que salen del seminario y que desean continuar su formación en otra diócesis. Los puntos 10, 11, 12 y 14 fueron incumplidos por parte de las autoridades de dicho seminario de la  diócesis de Ciudad Obregón Sonora.
Por eso digo que el clero pone las reglas y el mismo clero incumple sus mismas reglas, siendo los LAICOS quienes pagamos el precio de sus traiciones, ya que ellos tienen acceso a todos los documentos y nosotros no, sino que nos tenemos que conformar con las terribles excusas que nos dan las cuales ya no les creemos nada por la perdida de credibilidad por tanto abuso. Para leer lo que dice el derecho canónico de clic aquí: Canones del derecho canónico para proteger al ex seminarista
Lo más DECEPCIONANTE es que en ninguna de las seis diócesis jamás me mencionaron, aun cuando siempre pregunte, que el derecho canónico protegía al ex-seminarista. Es decir, me ocultaron información mintiéndome y haciéndome creer que no había nada escrito para protegerme aun cuando en todas las diócesis hay sacerdotes con estudios en derecho canónico así como los vínculos directos e indirectos a los seminarios. Por eso hoy he caído en cuenta, que al igual que los gobiernos corruptos, en la Iglesia Católica también se busca tener a los feligreses en la IGNORANCIA para utilizar el sistema a conveniencia. 

«La mentira es la ofensa más directa contra la verdad. Mentir es hablar u obrar contra la verdad para inducir a error. Lesionando la relación del hombre con la verdad y con el prójimo, la mentira ofende el vínculo fundamental del hombre y de su palabra con el Señor» (Catecismo de la Iglesia Católica, numeral 2483)

Yo ya cargué con las consecuencias de los errores de ellos. A la fecha me sigo preguntando ¿Cuáles van a ser las sanciones hacia estas personas, y hacia quienes los han encubierto por más de 6 años que mi caso han quedado en la impunidad? Porque la historia se sigue escribiendo con nuevos personas quienes siguen encubriendo a los agresores.
Como cristiano me duele en el alma descubrir cómo operan sacerdotes y obispos, ya que lo que me paso en la diócesis de Ciudad Obregón Sonora no fue único, sino que se extendió en complicidad con otras diócesis de Estados Unidos y de México, quienes pudieron haber hecho lo correcto que era advertirme de cómo se me estaba difamando, así como denunciar la maldad que se estaba generando sobre mí, ya que en ese momento yo estaba en desventaja para defenderme gracias a esa ley que como lo dije anteriormente, supuestamente la CEM aprobó CONTRADICIENDO lo que dice el mismo DERECHO CANONICO. Es absurdo pensar que la CEM y el Derecho Canónico se mueven en diferentes direcciones, al final me di cuenta que todo es una estrategia de poder.

«Un mensajero mentiroso prepara una desgracia…» (Pr 13,17)

Debería ser delito utilizar una Iglesia para dañar a alguien, porque es lo que hicieron conmigo, se aprovecharon de una gran institución para cobardemente atacarme porque sabían que yo no tenía acceso a la información que se compartían entre diócesis.

Dejen de hacer el mal y aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia, den sus derechos al oprimido…» (Is 1,17)

En el Evangelio se muestra la figura de Poncio Pilato quien viendo una injusticia no hizo nada mientras a Jesús lo estaban dañado. A mí me han afectado durante todos estos años y las personas quienes eran mis supuestos pastores con olor a oveja se han mantenido al margen, permitiendo que el abuso siga quedando en la impunidad, y porque no decirlo, en el olvido.
Es una vergüenza como todos esos sacerdotes y obispos, a pesar de sus conocimientos en Sagradas Escrituras y en la doctrina católica, se hayan comportado como otros Poncios Pilatos y no como otro Cristo a quien prometieron libremente obedecer. Cayeron en un pecado de omisión que me afectaron a mí y a mi familia quienes sufrieron conmigo ese viacrusis.
En los siguientes 3 videos explico más a detalle lo que paso:
Video 1/3:

Video 2/3:

Video 3/3:
De los tres videos, el más importante es el video dos porque ahí incluso mencione como no les importo lo que dice el DERECHO CANONICO, sino que siempre me ocultaron la información a conveniencia. Irónicamente es el mismo «derecho canónico» que utilizan para tomar decisiones en la vida de los laicos.
En mi caso, a la fecha ha quedado demostrado que esas leyes del DERECHO CANONICO NO SIRVEN PARA NADA sino que son solo un guion de una obra de teatro donde ellos asumen el «poder» para decidir sobre los demás. Ahí esta la respuesta cuando me dicen que estoy «dañado» o que parezco a «Saulo de tarso persiguiendo cristianos», sólo porque denuncio este gran abuso que se cometió hacia mi persona.
Y como a muchos feligreses les han «lavado el cerebro» haciéndoles creer que quienes denunciamos fuéramos los enemigos de la iglesia, cuando los enemigos son ellos quienes dañan cobardemente a quienes prometieron ayudarnos en nuestro camino al cielo, que al menos en mi caso, el DAÑO ESPIRITUAL es tan grande que ya no creo en muchas cosas que antes creía, porque estas tristes situaciones que me toco vivir cuando me identificaba con esta organización me han hecho dudar demasiado en cuestiones espirituales que antes me eran muy fácil de creer.
Y ya basta de engañar a la gente diciéndoles que el problema son las «personas» y no la institución, que si el Espíritu Santo la dirigiera no se hubieran cometido los atropellos hacia mi persona, y quienes fueron los responsables ya hubieran sido sancionados y se hubiera intentado en la medida posible restaurar el daño. Pero ninguna cosa ni la otra, sino que sólo ha habido mentiras, evasiones e impunidad. Por eso si las personas están mal, también la institución esta mal. 
¿Cómo sentirse identificado con una organización donde se daña y se protege a los agresores mientras los laicos se quedan callados? Cuando estuve en el seminario, y después de mi salida, denuncie lo que pasaba, así que por lo menos en mi caso me siento tranquilo por esa parte de que denuncie el mal que se estaba gestando dentro de la misma Iglesia. Y obviamente por eso se vengaron de mí. 
Cada vez que rezo el rosario le pido a Dios que me guie en mi caminar, porque aunque Él sabe que soy más terco que una mula, mis intensiones siempre fueron buenas.

Después de todo el daño que el obispo anterior hizo, lo jubilaron y agusto a disfrutar impunemente de lo que hizo. Entonces, por sugerencia de otra persona me comuniqué con quien es el obispo actual de dicha diócesis para pedirle su intervención. Esto fue en octubre del 2021 y jamás recibí ninguna notificación de él aun cuando dicha documentación, con la evidencia incluida, la recibió en su casa. Se la entregue ahí justamente para evitar que alguien en la diócesis se la fuera a ocultar, ya que por obvias razones ya no confío en la gente que trabaja ahí.
Como pasaron alrededor de 3 meses y no me respondía, supe de la existencia de un Vicario Judicial en quien podría poner la denuncia. No porque creyera que fueran a hacer algo, pero ingrese el caso por si después se ocupara que la “actual” administración de la diócesis de Ciudad Obregón no fuera a decir que no conocía el caso.
Algunos de esos documentos entregados te los muestro a continuación, los cuales forman parte de un libro que se esta escribiendo, el cual sí Dios quiere un día se va a publicar, porque como dice la palabra de Dios: «No hay nada encubierto que no haya de ser descubierto ni oculto que no haya de saberse» (Lc 12,2)
Para descargar dichos documentos en pdf dar clic en: 

Documentos informativos del Abuso vs RT

En el archivo anterior vienen los documentos que se describen en el siguiente listado:
  • Carta al obispo actual de la diócesis de Ciudad Obregón solicitándole por segunda vez su intervención el 10 de enero de 2022, ya que la primera vez me ignoro.
  • Calificaciones de los primeros 2 años que estuve en el seminario diocesano de Ciudad Obregón. Las del 3er año no las tengo porque quien era el “superior” no cumplió en enviármelas tal y como me lo prometió en persona.
  • Reporte de como se dio mi salida de dicho seminario con las terribles irregularidades típicas de la época medieval. Mi salida se dio una semana después de que yo le avise en persona al Vicerrector que ya me quería ir.
  • Replicas al informe lleno de mentiras, enviado por quien era el “superior” de filosofía a la diócesis de Brownsville Texas EUA, el cual refleja cómo es triste ver como se permiten en la iglesia católica atropellos a los laicos. Irónicamente a un sacerdote que estudio en Roma se le olvido que hay un mandamiento que dice «NO MENTIRAS». El contenido de dichas cartas pude conocerlo porque un sacerdote valiente, al darse cuenta del ataque hacia mí me las leyó por teléfono que fue la fuente para poder elaborar la replica. Es decir, ni siquiera tuve derecho a tenerlas por escrito para elaborarlas con la misma tranquilidad que ellos las hicieron y enviaron. Esas las vi cuando viaje a dicha diócesis pero no me quiso dar copias que porque estaba prohibido que el ex seminarista tuviera acceso a la información aun cuando ya había quedado demostrado que contenían información falsa y que me estaban atacando.
  • Carta de recomendación de quien era la única psicóloga del seminario diocesano de Ciudad Obregón, ya que el informe enviado decía que yo tenía un trastorno psiquiátrico de megalomanía. Irónicamente, el sacerdote que emitió ese diagnostico no era ni psicólogo ni psiquiatra. Me han dicho que emitir un diagnostico de salud mental, sin tener una cedula profesional en dicha especialidad es un delito. Quise denunciarlos ante el ministerio publico pero me dijeron que sin la evidencia era imposible que fuera a proceder. No me cabe en la cabeza como en la Iglesia católica se le da permiso a un sacerdote para abusar de alguien de esta manera tan cobarde.
  • Carta de recomendación de quien era mi guía espiritual durante el primero y segundo año de formación. 
  • Carta de recomendación de quien era mi párroco en la comunidad donde vivía en el momento que era seminarista.
  • Cronograma general de como se dieron las cosas desde que tomé la decisión de irme del seminario de la diócesis de Ciudad Obregón hasta que tuve el último contacto con la quinta diócesis que me rechazo sin ni siquiera notificármelo, simplemente me ignoraron ya que ni se comunicaron (tal y como era el compromiso de quien era el rector) ni respondieron mis mensajes. Vaya forma de demostrar ese espíritu humano con el hermano en situación complicada. Luego se victimizan cuando hay laicos que ya no creen en ellos, si ellos no creen en uno aun cuando hay evidencia que demuestre que siempre he dicho la verdad.
  • Carta de recomendación de mi superior del seminario franciscano San Antonio de Padua donde estuve un año como postulante para conocer la orden. Al terminar el año decidí irme libremente al seminario diocesano. Muestro estas cartas porque de la Diócesis de Ciudad Obregón, en los documentos que enviaron a la diócesis de Brownsville Texas, dijeron que ellos me habían expulsado lo cual es totalmente falso. El 2do informe que enviaron los frailes también decía que yo me había ido por decisión propia, es decir, estaba muy fácil para demostrar la corrupción que había de parte del obispo y los sacerdotes de las diócesis de Ciudad Obregón. Las cartas adjuntas las entregue en copias al ingresar a la diócesis de Ciudad Obregón y seguramente un FANTASMA las escondió para que después me pudieran atacar. Cabe mencionar que la curia franciscana Fray Junípero Serra envío un sospechoso 2do informe, el cual era ilógico que enviaran porque quien era mi superior ya me había entregado las cartas las cuales solo era cuestión que las avalaran. Ese informe no me permitieron verlo a pesar de los posibles ataques del fraile mencionado anteriormente, así como lo que marca el derecho canónico. Ocultar información es parte del abuso que estas organizaciones cometieron en contra mía. 
  • Minuta de la reunión llevada a cabo el 22 de enero de 2022 donde disque se me pidió perdón, pero se me negó el acceso a los documentos con los que me difamaron. Ahí se generó el compromiso de un juicio contra los implicados, así como se prometió entregarme una carta donde se confirmaba que yo me había ido libre del seminario. Esa carta ya no sirve porque mi vocación y mi confianza en la Iglesia Católica ya se hundió, pero de todas formas yo la pedí y cuando fui por ella unos días después me la negaron. Ahí quedo demostrado como esa gente no cumple lo que promete a pesar de todo el daño que me han ocasionado.
  • Cartas de la diócesis de Ciudad Obregón donde se da inicio al supuesto juicio, pero no aparece el nombre del obispo implicado aun cuando había un compromiso en la minuta anterior. Ahí me dijeron que el caso del obispo lo tenía que ver directamente en Roma como si yo tuviera el dinero y los medios para viajar hasta allá nomas para que se burlaran de mí tal y como lo han hecho en esta diócesis. A la fecha nadie de ellos se ha comunicado para darme detalles del avance, quedando demostrado una vez la impunidad y falta de seriedad en los procesos de abusos de parte del clero. Vaya forma de interesarse por los laicos que hemos sufrido abusos de parte del clero con olor a ovejas.
  • Carta (segunda a través del vicario judicial) dirigida al obispo actual pidiéndole las peticiones incluidas en dicho documento. Esta surgió ante la negativa de la diócesis de Ciudad Obregón Sonora en mostrarme y entregarme los documentos con los que me atacaron. Ahí quedó demostrado el pésimo nivel de transparencia que permite la impunidad en la organización. Ante dichas peticiones, jamás recibí respuesta ni del obispo ni de sus colaboradores.
  • Carta de recomendación de quien fue mi maestro en el seminario.
  • Carta de recomendación de un fraile franciscano quien era mi párroco años antes de que fuera seminarista.
  • Carta de fraile franciscano quien me orientaba cuando era postulante en el seminario franciscano.
  • Carta enviada al Nuncio Apostólico de la Ciudad de México. La primera vez que tuve contacto con personal de su oficina me confirmaron que recibieron mi información del caso (con todo y la evidencia) y quedaron en comunicarse conmigo algo que jamás hicieron a pesar de que les llamé por teléfono muchas veces. Después de tanto insistir y solo recibir evasiones termine por dejar de llamar. La 2da vez fue por email y la respuesta que me dio fue evadiendo la realidad del abuso haciendo «copy + paste» de un libreto donde con palabras bonitas me ignoro. Sin embargo, en las cartas que enviaron de la Diócesis de Ciudad Obregón a la diócesis de Brownsville Texas decía que yo los había difamado con el Nuncio Apostólico. Es decir, no solo no sirvió de nada que me comunicara con el Nuncio, sino que salió peor porque reportaron mi caso a la misma Diócesis donde me estaban atacando para darle más herramientas para seguir difamándome. Dudo que traicionándonos logren que la gente confié en ellos. 
  • La dirección y carta enviada a Roma pidiendo su intervención en mi caso con fecha 24 de febrero de 2017. Fui tan inocente en pensar que alguien me respondería.
  • Informe del último psicólogo que me atendió cuando me sentía mal por la situación que estaba pasando con fecha del 24 de enero de 2022.
  • Informe de la psicóloga que me estaba atendiendo en el momento más duro de la peor depresión que he vivido en mi vida, siendo elaborado el 9 de enero de 2020.
  • Carta al obispo actual de la diócesis de Ciudad Obregón solicitando su intervención para la investigación en la orden franciscana, ya que el sacerdote que era el “superior” de filosofía cuando yo estaba en el seminario diocesano de Ciudad Obregón dijo que el fraile nombrado en el documento le había dicho que a mi me expulsaron. Dicha afirmación también venía en los informes que se enviaron a la diócesis de Brownsville Texas, los cuales fueron enviados un año después de mi salida. Ahí se nota la malicia de dicho sacerdote porque los frailes jamás aceptaron por escrito que me habían expulsado, y yo ya había entregado varias veces las cartas de recomendación que me dio quien fue mi superior en la orden franciscana; sin embargo, un año después de mi salida seguía insistiendo que los frailes me habían expulsado, demostrando la total perversidad de este sujeto. No me cabe en la cabeza como una persona así sigue ejerciendo el ministerio sacerdotal teniendo acceso a los secretos de las personas en el sacramento de la confesión y la guía espiritual que seguramente da.
  • Carta al arzobispo de Hermosillo pidiéndole su intervención, ya que del Arzobispado de la Ciudad de México me dijeron que la diócesis de Ciudad Obregón dependía del Arzobispado más cercano para ver este tipo de casos y ellos mismos me dijeron que era la Arquidiócesis de Hermosillo Sonora México. Dicho arzobispo me ignoro totalmente siendo cómplice del abuso que había hacia mi persona aun cuando le entregue toda la documentación y la evidencia. Ante mi insistencia él quedo en delegárselo a alguno de sus sacerdotes y a la fecha nadie se ha comunicado conmigo aun cuando esta fue el 24 de septiembre de 2019. Lo irónico es que en el juicio el Obispo actual de la diócesis de Ciudad Obregón le delego el caso a un sacerdote que depende del arzobispo que me negó su ayuda. Por eso digo que la justicia en la iglesia católica es una broma de muy mal gusto.
  • Otra carta dirigida a quien corresponda en Roma, ya que de la Diócesis de Ciudad Obregón se comprometieron a ser el medio para la obtención de justicia contra los abusos del obispo. Esto porque a pesar de que el Obispo que me traiciono es mexicano y el abuso se cometió en ciudad Obregón Sonora México me dijeron el caso se tenía que ver en Roma. Yo les dije que no tenía recursos y ellos se comprometieron a ser le medio, pero al final como era de esperarse se lavaron las manos por eso él nombre del obispo no aparece en las cartas del «juicio».
  • Carta donde el obispo que me traiciono me daba permiso para viajar a la Diócesis de Indianápolis a presentar el proyecto Generación por la Vida. Lo presento porque es ilógico que un día él me da permiso para viajar un mes y medio antes de mi salida, y después por escrito dice que yo era un problema para la diócesis y por eso él había avalado mi “expulsión” porque supuestamente yo era un problema para el seminario y la diócesis. Cabe aclarar que dicho obispo me mintió muchas veces porque me decía que como él no me había expulsado él no quería intervenir, pero si intervino atacándome. Sólo que él pensó que yo nunca me daría cuenta considerando todo el encubrimiento y/o complicidad que hay entre las diócesis. Lo triste de todo esto, es que me di cuenta que en sí es un sistema diseñado para proteger a los agresores infiltrados en el clero, situación que hace que la organización sea incluso peligrosa para personas vulnerables. 
  • Cartas de recomendaciones de otros sacerdotes, religiosos, y amigos laicos que me mostraron su confianza, pero como para el clero infiltrado no importa la verdad, sino encubrir el abuso, fueron ignoradas durante todo el proceso.
  • La carta que le envíe, cuando confiaba en quien era el obispo cuando yo era seminarista en la diócesis de Ciudad Obregón, en donde le pedí su intervención el 12 de junio de 2016. Yo era tan inocente que pensaba que iba a actuar de acuerdo con el Evangelio de Jesucristo. Lamento no haber sabido que tipo de persona era este sujeto y como funcionaba el sistema, porque si hubiera tenido conocimiento de lo que pasa en la realidad, jamás hubiera puesto un pie en ese ambiente, o por lo menos, hubiera sabido en donde me había metido y hubiera tenido más precaución.
Dejar mi caso en el pasado, es decirle al clero infiltrado que pueden seguir dañando a los laicos y quedar sus actos aberrantes en la impunidad. Por eso, cada vez que digan que quieren destruir a la Iglesia Católica recuerda que los principales ataques vienen desde adentro. 
Como lo dije anteriormente, si hubiera sabido como funcionaba el sistema me hubiera alejado antes para no haber salido dañado. Pero nadie me advirtió porque ni los buenos sacerdotes ni los laicos saben a lo que se enfrentan los feligreses hasta que uno pasa por estos viacrucis que nos toca padecer, ya que normalmente los LOS LAICOS NOS VAMOS CON LA FINTA DE LO QUE DICE EL EVANGELIO, pero en términos de justicia está organización funciona de otra manera muy diferente a como se pregona en las homilías.
Dudo que vaya a haber justicia para mí, pero por lo menos con la denuncia pública espero poder ADVERTIR a otros, para que tengan mucho cuidado y no tengan que pasar por esta PESADILLA que me toco vivir; porque en términos de justicia el laico ante el clero es un cero a la izquierda. Porque cuando eres parte de un movimiento de la Iglesia todo bien, pero cuando se hace la denuncia por abuso del clero, para los feligreses tu situación no la ven como algo importante y quedas solo y en el olvido.
Por eso es mejor saber donde uno esta parado y evitar exponerse a riesgos innecesarios donde uno pudiera salir dañado, ya que aunque un feligrés diga la verdad hay muchas más probabilidades que le crean al clero aun cuando este mintiendo. Te lo digo por experiencia como cuando salí del seminario, aun cuando siempre he dicho la verdad he escuchado estupideces de comentarios como cuando dicen: «Por algo lo corrieron o por algo nadie lo acepto en sus diócesis». Aclarando que a mi no me expulsaron, yo decidí irme y luego manipularon la situación inventando la supuesta expulsión.
Esto anterior lo saben los sacerdotes y obispos, por eso me sorprendí mucho del engaño de como incluso el clero infiltrado ha usado a la misma gente para protegerlos. Si no me creen ahí están los casos de abusos sexuales de menores de las décadas pasadas, de como los mismos feligreses, ante las denuncias de otros hermanos laicos, atacaban a las víctimas y a sus familias, y cuando quedaban demostrado que los casos de abusos sexuales eran reales no se veía a esos mismos feligreses «defensores» exigiendo rendición de cuentas por parte del clero. Es decir, por una parte se abuso de la confianza del feligrés en pensar que algo impensable pudiera haber ocurrido, y cuando se demostró que los abusos eran reales, no hubo rendición de cuentas ni restauración de los daños. 
En la Iglesia se habla mucho de justicia, verdad, responsabilidad, empatía, compromiso y todos los demás valores y virtudes cristianas, pero a mi me han ignorado como si mi dignidad como ser humano no existiera, mostrándome la verdadera cara de una organización que cuando uno es el incomodo para ellos, por haber demostrado con hechos las incongruencias con las que se manejan, simplemente lo desechan.
Entiendo el riesgo de sacar a luz pública esto porque estoy ante una de las organizaciones más poderosas del mundo, pero el daño que me ocasionaron fue tan profundo que no puedo quedarme callado pensando en que se lo pueden hacer a otra persona. Tal y como lo dije en los videos, el dolor fue tan profundo que me llevo a esta terrible depresión que sólo con medicamento y la ayuda de Dios, de mi familia y amigos pude superar. 
¿A poco crees que a ellos le ha importado todo lo que he sufrido? Por supuesto que no. Mandaron su «VENENO ESCRITO EN ESAS CARTAS» que enviaron a los diferentes lugares donde intente seguir con mi vocación al sacerdocio y ya cuando alcanzaron su cometido se olvidaron que yo existía.
A la fecha sigo IMPRESIONADO como estas personas siguen dentro de la Iglesia, si yo hubiera estado al mando, inmediatamente las hubiera expulsado, así que tienen suerte que sus dirigentes están cortados con las mismas tijeras que ellos para tener la disposición para encubrirlos. Solo pensar que esta gente tiene acceso a las secretos de la gente en el sacramento de la confesión me pone en la duda de si ese sacramento es real, porque no concibo que Jesús haya sido capaz de poner a su pueblo en ese riesgo.

«Practicar la JUSTICIA y el derecho vale más ante Yahvé que los sacrificios» (Pr 21,3)

La mejor prueba de la COMPLICIDAD de la «actual» administración de la diócesis de Ciudad Obregón Sonora es que me han negado el acceso a las cartas donde destruyeron mi proyecto de vida. No me sorprendería si ya que se vaya el actual obispo y llegará otro me volvieran a hacer lo mismo porque pareciera que es la misma estrategia que esta impregnada en toda la organización. Y lo más irónico es que en el seminario decían que uno se formaba para ser «pastor» y no licenciado en la religión. 
El pueblo de Dios no merece tener políticos usurpando el puesto de líderes espirituales porque estoy convencido que JESUCRISTO JAMÁS HUBIERA PERMITIDO NINGÚN ATROPELLO CONTRA NI UNA SOLA PERSONA y eso incluye los otros casos de abusos de parte del clero infiltrado que han quedado en el olvido.
¿A poco crees que JESUCRISTO siendo judío se quedó callado de los abusos que cometían los fariseos de su época? Por supuesto que no, lo que pasa en que en la actualidad el lavado de cerebro es tan grande que se ha convencido a los laicos que mejor hay que callar, y ofrecer el sufrimiento en silencio, para evitar que los escándalos se hagan grandes para que no se vayan más feligreses de la Iglesia, cuando realmente se van los que no tienen una verdadera formación o quienes se dan cuenta como se maneja la organización y no se sienten identificados, como en mi caso, con estas situaciones tan injustas. Estos malos elementos no van a cambiar porque nunca se han disculpado. Así como me afectaron a mi, no dudaría que hayan lastimado a otros o que sean un riesgo potencial para otros feligreses. 
Y lo más triste es que usan la imagen del Padre Pio de Pietrelcina, la Madre Teresa de Calcuta y otros personajes de la Iglesia que SUFRIERON atropellos como si la Iglesia Católica no tuviera la OBLIGACIÓN de aprender de sus errores, y comprender que el Evangelio escrito hace muchísimos años es muy claro en que la dignidad de todo ser humano vale y que no se deben pisotear los derechos humanos de nadie. Más que hablar de obediencia, se debería de hablar de todos esos terribles errores que se cometieron para que no volvieran a suceder, pero evidentemente eso no les importa porque no es parte de la estrategia.
Me pregunto que esperan los LAICOS para defender la Iglesia porque es evidente que se la están acabando y luego cuando no hay sacerdotes disponibles para recibir algún sacramento son los mismos laicos quienes se QUEJAN cuando los buenos sacerdotes no alcanzan a cubrir todas las necesidades espirituales de la comunidad.
Para que haya más religiosos y sacerdotes no es suficiente con orar y dar dinero, hay que involucrarse en como funcionan las casas de formación para que el seminarista quien esta vulnerable, pueda estar protegido y no le pase lo que sucedió conmigo. 

«NO HAY PAZ SIN JUSTICIA» El mensaje de Juan Pablo II para la Jornada Mundial de la Paz

Aunque a los laicos normalmente no les importe los abusos del clero, con que fuéramos 12 que denunciáramos sería muy bueno para proteger a otras posibles víctimas.

Los siguientes documentos generados por la misma diócesis de Ciudad Obregón refleja como a pesar del daño que me ocasionaron siguen siendo actuando de una manera totalmente ANTI-EVANGELICA, traicionando la misma doctrina que ellos promueven en sus discursos.
  • Minuta de la reunión realizada el 15 de enero de 2022 donde hubo compromisos por parte del personal de la diócesis, como por ejemplo que me iban a entregar una carta donde yo había decidido irme libremente del seminario o que iban a ponerlos medios para el juicio contra el obispo que me traiciono. Al igual que esos compromisos los otros fueron totalmente incumplidos por parte de ellos. El daño que me ocasionaron fue enorme y los compromisos de ellos eran ridículamente pequeños y ni así cumplieron su palabra.

  • Las siguientes dos hojas son los documentos donde se comprometían a iniciar el juicio contra los dos sacerdotes, ya que el obispo es intocable y ellos prefirieron protegerlo al negarme los medios para denunciarlo porque quería que lo hiciera a través de Roma Italia como si yo tuviera el dinero que ellos tienen para viajar hasta allá. Ya paso un año y nadie de ellos se comunicaron conmigo para mostrarme avances o la conclusión del juicio aun cuando les entregue a la diócesis toda la evidencia y documentación donde se especifica como se dieron los abusos. Puedes validar a continuación que el documento no especifica los artículos 10, 11, 12 y 14 que fueron incumplidos del derecho canónico (los cuales los expuse en el video 2 o en el archivo que se puede descargar en pdf donde hago referencia a ellos). La carta es totalmente escueta porque no muestra procedimiento a realizar en el juicio, mucho menos el tiempo en que se debe dar la resolución del caso. Es decir, la transparencia de la Iglesia Católica es tan aberrante como el juicio que los romanos hicieron con Cristo. Para cualquier ser pensante este juicio y los procedimientos de justicia en la Iglesia Católica son una burla para los feligreses.

Lo mas irónico es que en la hoja anterior dice «LA IGLESIA COMO MADRE QUE VELA POR EL BIEN DE TODOS SUS HIJOS» y «UN JUICIO CONFORME A DERECHO» cuando han pisoteado todos mis derechos, como el derecho al acceso a la información con la que estas personas traicionaron el Evangelio y me ocasionaron el daño expuesto anteriormente. Vaya manera de esa «madre» de velar por el bienestar de sus hijos, porque a mi me han tratado como si mi dignidad humana no existiera.
Por si no quedo claro, la actual administración de la Diócesis de Ciudad Obregón se hizo cómplice de quienes cobardemente me atacaron desde el momento en que me negaron el acceso a los documentos con que destruyeron mi vocación al sacerdocio (ocultando la verdad que ellos mismos se la llevan pregonando), cuando generaron compromisos los cuales ellos mismos incumplieron y después de un año completo ninguno de ellos se ha comunicado conmigo para darme información del avance o la conclusión del juicio.

CONTINUARÁ porque la historia se sigue escribiendo…

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