Capítulo 9 – Gracias por mi trabajo

Mi Dios eres tan sabio que has diseñado al ser humano para trabajar y recibir lo que necesita para el sostenimiento de nuestra vida y de nuestras familias.

Gracias por todas las oportunidades de trabajo que me has dado. En cada lugar que he estado he aprendido muchas cosas, tanto en cuestiones técnicas, así como a relacionarme con quienes han sido mis compañeros de trabajo.

Gracias porque cada uno de ellos le han aportado algo importante a mi vida, ya que el esfuerzo compartido me recuerda como Tú nos llamas a vivir en comunidad.

Te agradezco por todas las buenas personas que me pusiste un día en el camino, principalmente aquellas que con humildad y desapego me enseñaron lo importante que es esforzarse en el día a día. Gracias mi Señor por permitirme trabajar en cada compañía o instituto donde he estado.

Eres maravilloso cuando me has abierto las oportunidades. Te pido que protejas a aquellos que están siendo atacados en sus centros de trabajo, principalmente quienes buscan mantener sus valores. No permitas que haya injusticias en contra de ellos.

Gracias por darnos brazos y pies para movernos, y un pensamiento en el que podamos tomar decisiones correctas que nos lleve a realizar actividades que generen riqueza para el bien común.

Eres maravilloso al crearnos a cada uno de una manera especial, en la que trabajando en equipo podemos hacer más cosas con menores recursos.

Gracias mi Dios porque nos das la fortaleza para levantarnos en el día a día y seguir adelante con nuestros retos.

Sé que el trabajo es sagrado porque es un medio que Tú dispones para el sostenimiento de nuestras familias, por eso te pido que a aquellas personas que tanto lo necesitan, les ayudes a que encuentren un lugar en donde su esfuerzo sea recompensado, ya que esto les permitirá a sus familiares poder tener una mayor estabilidad económica y una mejora en el bien común.

Gracias Padre del Cielo por poner los recursos para que haya mejores fuentes de empleo. Sana los corazones de esas personas egoístas que sólo quieren sacar un provecho de sus empleados, olvidándose que el trabajo viene de Ti, y que Tú recompensas a quienes son justos con los más necesitados.

Te pido que cambies a estos líderes que bloquean iniciativas que generarían mejores fuentes de ingresos. No es justo que hay países pobres con gobiernos ricos.

Mi Señor, Tú que eres justicia pura, recompensa nuestro esfuerzo trayéndonos la paz que tanto necesitamos, buscando que nunca nos falta el pan en la mesa ni un lugar en donde vivir.

Gracias mi Dios por habernos preparado para trabajar y seguir adelante con todo lo que Tú has puesto en nuestros corazones.

Bendito seas por siempre mi Señor.

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