Capítulo 26 – Su turno de darle gracias, alabarlo y pedirle su ayuda

Después de leer o meditar mis palabras, las cuales salieron de una manera muy espontanea, ahora le invito a usar sus propias oraciones y de manera libre entrar en la Zona de Dios.

Le aseguro que en la medida en que lo va a ir intentando se dará cuenta lo maravilloso que se siente cuando uno empieza a descansar en la presencia del Creador de todo lo que existe.

Un ejemplo de esto es:

  • Mi Señor te doy gracias por mi vida, ya que… (y ahí empiezas a expresar lo que sientes) …
  • Mi Dios te alabo porque eres el Creador de todo lo que existe y sólo Tú (continúas orando) …
  • Mi Creador ayúdame con mis problemas personas los cuales Tú los conoces (y así sigues adelante dialogando con nuestro Dios quien escucha todo lo que usted le dice)
Te doy gracias…Te alabo…Ayúdame…
… por mi vida   … por mi familia   … por mis amigos   … por mis enemigos   … por la naturaleza   … por los animales   … por las fuerzas que me das ante mis problemas   … por mis estudios   … por mi trabajo   … porque le das sentido a mi existencia   … porque tu misericordia es infinita   … porque nos enviaste a Tu Hijo Jesucristo y a su Santo Espíritu… porque eres el Creador de todo lo que existe   … porque eres mi fuente de Amor   … porque haces nuevas todas las cosas   … porque de lo malo sacas algo bueno   … porque eres mi mejor abogado  … con mis problemas personales   … a acabar con la violencia que acecha a nuestra sociedad   …para que más personas te conozcan   … para que se acabe la división y venga la paz en el mundo   … para que se respete la vida de todo ser humano   … para que se acabe el adoctrinamiento de nuestra gente vulnerable.   … para que podamos llegar un día a estar contigo en el cielo

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