Capítulo 24 – Ayúdame para que podamos llegar un día a estar contigo en el cielo

Mi Señor. Tú conoces las veces que me he tropezado. Son tantas que cualquiera que las conociera sabría que yo no merezco el cielo. Sin embargo, aprovechándome de tu Misericordia que es infinita, el día de hoy te pido que me ayudes a llegar al cielo.

Deseo desde lo más profundo de mi corazón estar ante Ti para poder experimentar la visión beatifica. Sé que tengo mucho que trabajar porque soy demasiado imperfecto por eso te lo pido mi Señor. Ayúdame a ser mejor persona, a ser más comprensivo.

A controlar mi lengua para no ensuciar mi alma con palabras que destruyen. Te suplico que me des la fortaleza para con un corazón firme decirles no a las tentaciones del enemigo.

No quiero ofenderte mi Señor, pero Tú sabes que soy débil y así como lo dice san Pablo en Romanos 7, 19: «No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero.»

Pero Tú sabes que tengo todas las intenciones de hacer el bien que Tú quieres que yo haga, por eso Padre de Misericordia, sabiendo que para poder recibir el premio que tú hijo nos ha prometido, te pido que a través de tu Santo Espíritu dirijas mis pasos.

Regresar al índice de LA ZONA DE DIOS

Derechos reservados ante el Instituto Nacional de Derechos de autor. No. de folio 03-2018-110110090600-14