Capítulo 23 – Ayúdame para que se acabe el adoctrinamiento de nuestra gente vulnerable

Mi Señor, sé que una parte de nuestra alma está dañada porque lamentablemente le hemos abierto la puerta al maligno al rechazar tu palabra. Te pido que nos ayudes a liberarnos de esa cruz que en muchos casos ha sido por culpa nuestra.

Pero mi Dios, por otra parte, también nuestros pensamientos se han afectado terriblemente por la manera en que nuestra gente ha sido adoctrinada con cosas que van en contra de la misma naturaleza que Tú has hecho para el bien de todos.

Mira mi Señor como a nuestros niños se les adoctrina con teorías anticientíficas como a la ideología de género, la cual está invadiendo nuestras escuelas debido a que gente de mucho dinero han querido pervertirlos haciéndolos creer que pueden cambiar de sexo con el sólo hecho de sentirlo, sometiéndolos a terapias antinaturales, e incluso a tratamientos hormonales y cirugías que destruyen órganos o partes del cuerpo las cuales estaban sanas.

Padre mío, ayúdanos a elaborar contenidos para salvar almas, para que estos niños y jóvenes no caigan en estas ideas que los hunden, que los lleva a una confusión la cual en muchos casos los impulsan a vivir una vida promiscua donde las drogas y el alcohol cada vez más los alejan de ti.

Padre celestial. Ayúdanos a saber cómo evitar que nuestros hijos reciban esa basura de música muy violenta o muy erótica. Sé quiere hablar de educación sexual, pero se rechaza la Teología del Cuerpo, queriendo imponer ambientes promiscuos con la repartición de condones y pastillas.

Mi Señor. Orienta a nuestros líderes espirituales para que no se queden estáticos pensando en que todo está bien, sino implanta en ellos ese sentido de urgencia para que puedan comprender como su participación en esta lucha es clave, porque los lobos se están comiendo a tus ovejas.

Ayúdanos mi Señor para que más personas aprovechen los proyectos que ponemos para ti, ya que es evidente que muchos de los cristianos están dormidos, o porque no quieren aprender ya que incluso a muchos hasta leer les da flojera, o porque tiene miedo ya que saben que el maligno está atacando a quienes buscamos restaurar la cultura de vida, esta maravillosa cultura donde los seres humanos nos respetemos por el simple hecho de existir. Porque fuimos creados a tu imagen y semejanza.

Mi Dios, ahora la televisión, la internet y las redes sociales se han convertido en los principales educadores de nuestros hijos. Y lamentablemente debido a que muchos padres de familia tienen que trabajar largas jornadas laborales, ellos son descuidados y puestos en estas situaciones tan vulnerable.

Te pido mi Dios que nos ayudes a que haya leyes laborales más justas donde se proteja a los trabajadores, de forma en que puedan recibir lo que por justicia merecen, y tengan tiempo para estar con sus hijos y con su familia.

Mi Señor, una vez más te confieso que estoy muy preocupado de como el matrimonio, esta institución tan sagrada que tú diseñaste a ejemplo de la sagrada familia está siendo pisoteada, al abrirle la puerta a otros modelos que atentan contra lo que Tú nos has pedido.

Mi Dios, danos ese conocimiento para saber defenderlo y para llegar a los corazones de las personas que tienen un cerebro duro que se dejan manipular por sentimentalismo. No es posible mi Dios que con tantos avances científicos y tecnológicos sigamos atentando contra lo que Tú nos has dado.

Ayúdanos mi Señor para afrontar todas estas formas de pensamiento que tanto están alterando a nuestras familias. A veces decimos que estamos luchando por los derechos humanos, pero la realidad es que se está solapando el capricho de gente muy poderosa.

Es increíble que tantas personas se dejen manipular con estas ideologías las cuales aparecen en todos los países del mundo, como si fueran un cáncer.

Pero Tú mi Señor tienes todo para suprimir el mal, por eso me atrevo a pedirte tu fuerza, tu sabiduría, todas esas virtudes que a través de tu Espíritu Santo puedes hacernos llegar para ser valientes en esta lucha y seguir adelante.

Ayúdanos Padre, ten misericordia de nosotros quienes somos tus hijos y nos perdonas aun cuando te hemos fallado.

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