Capítulo 20 – Ayúdame para que más personas te conozcan

Mi Señor mi Dios mi todo, yo sé que cuando las personas te conocen se convierten porque encuentran en ti ese amor que llena sus vacíos existenciales, los cuales son en muchas veces las causas que generan el egoísmo y el odio que difunden en todo el mundo.

Por favor mi Creador, muéstranos el camino para ayudarlos a comprender como Tú eres la fuente más impresionante de alegría, como Tú presencia transforma un corazón sufriente en uno lleno de vida.

Mi Dios, mi Señor de todo el universo, dame las herramientas o las capacidades para hacer lo que Tú quieras que yo haga para ser ese medio para que Tú Reino se instaure en este mundo.

Nos urge que la sociedad vuelva a mirarte para conocerte, para amarte, para que comprendan que cuando cumplimos tus mandatos somos más libres porque la libertad es hacer lo que es correcto.

Mi Padre del Cielo y de la Tierra, quiero que todo el mundo conozca a tu hijo Jesucristo. Quiero que lo reciban en el Santísimo Sacramento el cual es pan de vida para que puedan valorar este regalo del cielo en la tierra.

Por eso mi Señor, cuando estoy en frente de la Bendita Eucaristía es cuando me doy cuenta de que puedo tener «Mi pedacito del Cielo aquí en la tierra».

Ayúdame a realizar proyectos que sanen las heridas de esta sociedad muy lastimada por toda la violencia. Te los suplico mi Rey porque sólo Tú puedes girar el planeta en sentido contrario para que las personas comprendan como en la castidad se puede encontrar el verdadero amor.

Mi Dios danos tu fortaleza para que nuestros ojos se abran a ti y puedan ver lo maravilloso que eres. Yo tengo la certeza de que sí todo el mundo te conoce, inmediatamente nuestra sociedad cambiaría porque Tú tienes todo para que comprendamos nuestros errores, y tienes todo para purificar nuestras almas.

Por eso mi Dios, quiero ser un puente entre mis hermanos y Tú, úsame como un instrumento tuyo para salvar a otros, para que todos te alabemos y te bendigamos cuando logremos comprender como la creación parte de ti, y como cuando decimos sí a la vida, la esperanza que tanta falta en este mundo puede regresar a nuestras vidas comprendiendo que nada ocurre para el bien de los que te amamos.

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