Capítulo 2 – Gracias por mi familia

Mi Señor mi Dios, te quiero dar las gracias por haber traído a la humanidad un modelo perfecto de lo que es la familia.

Gracias por darme un maravilloso padre quien es una persona muy trabajadora, un excelente ser humano.

Gracias porque me has prestado a mi madre para protegerme en su vientre mientras crecía, así como por mantenerla acompañándome en todo momento. Pareciera que tengo mamitis, pero no importa, Tú sabes lo mucho que la amo, al igual que a mi padre.

Gracias mi Señor por mi hermano y mis hermanas. Cada uno de ellos han dejado huella en mi vida, tanto por lo que son así como por lo que han hecho en sus vidas. Son mis ejemplos por seguir porque yo sé que Tú nos has hecho especiales, e independientemente de los pleitos que teníamos cuando éramos pequeños como los tienen cualquier hermano, Tú nos mantienes unidos, caminando en esta aventura que has llamado vida humana.

Te agradezco porque me has dado abuelos. Cada uno de ellos han aportado algo muy importante a mi vida, ellos siendo mis segundos padres han hecho lo que ha estado a su alcance para descubrir lo maravilloso que es protegerlos aun en las etapas en que sus cuerpos ya no pueden moverse como cuando eran jóvenes.

Gracias porque todos ellos me protegieron y cuidaron de mi cuando pudieron. Soy tan afortunado porque me los prestaste para acompañarme, dándome cada uno lo que ellos podían de acuerdo con su educación y circunstancias, las cuales siempre estaban llenas de mucho amor.

Gracias mi Padre por permitirme tener a mis tíos y tías, quienes también han estado acompañándome en las buenas y en las malas. Te agradezco infinitamente por permitir que ellos compartieran conmigo su sabiduría, los momentos de diversión y todo lo que tú me ofreces.

Mi Dios, eres tan bueno que me disté primos y primas tan geniales con quien pude crecer rodeado de ellos. A lo mejor, ahora por cuestiones de la vida no los veo muy seguido, pero te agradezco porque sé que están ahí, viviendo su vida, sabiendo que ellos cuando me necesiten ahí estaré de la misma manera en que ellos han estado conmigo.

Gracias por traer a nuestra familia a mis sobrinos y sobrinas. Que maravilloso es ver cómo mientras unos parten hacia la eternidad, ellos llegan a recordarnos que todavía hay esperanza para seguir luchando. Es impresionante las muestras de cariño que estos pequeñitos me dan. Esos abrazos y besos que me refrescan mi alma para saber que la inocencia debe ser protegida a cualquier costa.

Gracias por todo el cariño que nos ofrece, incluso gracias también, aunque a lo mejor después me arrepienta en decirlo, pero gracias por sus travesuras ya que me recuerdan las que mis primos y hermanos hacíamos cuando éramos pequeños.

A veces siento que me va a dar un infarto por lo que han hecho, pero no importa porque después un «te quiero mucho tío» me permite tranquilizarme y seguir luchando por ellos, quienes también le han dado sentido a lo que yo hago.

Gracias porque en cada aniversario, más que celebrarnos a nosotros, es un agradecimiento a ti por permitirnos seguir unidos, y aunque sabemos que no fuimos diseñados para estar siempre en este mundo, el hecho de que nos permitas estar unidos aquí es un descansar y valorar más a mi familia.

Son tantos los buenos momentos que me han tocado vivir con ellos que no alcanzarían las páginas de este libro. Sólo quiero mi Señor decírtelo una vez más que, a través de este capítulo, me comprometo a luchar por el modelo de familia que Tú nos has dejado cuando permitiste que Tú hijo Jesucristo naciera dentro de la Virgen María protegida por su padre adoptivo San José.

Gracias por todo lo que me permites disfrutarlos porque sé que eres tan bueno que me permitirás seguir formando parte de esta maravillosa familia, la cual tiene problemas como cualquier otra, pero sé que mientras sigamos caminando de Tú mano seguiremos saliendo adelante en este mundo lleno de tribulaciones.

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