Capítulo 18 – Ayúdame con mis problemas personales

Mi Señor, no es que venga ante ti a quererme hacer la víctima del mundo, pero Tú sabes lo que vengo cargando. Te pido Tú ayuda porque sólo Tú eres quien puede cubrir mis necesidades más grandes.

Tú puedes entrar en mi corazón y ver lo que incluso yo mismo no alcanzo a ver, pero que mi cuerpo y mente resienten por los errores que he cometido, o los que otras personas han hecho en contra mía.

Mi Dios, ayúdame a salir adelante, a descubrir como mis problemas personales me hacen una persona más fuerte. No me dejes ante el enemigo quien busca suprimir lo que Tú has puesto en mi corazón. Te lo pido por favor mi Dios, ayúdame a seguir caminando en este valle de lágrimas.

Tengo fe en que todos mis problemas un día se van a acabar, y sé que si me mantengo firme a tu palabra un día gozaré de Tú presencia en ese lugar que Jesucristo nos ha prometido, pero mientras es difícil seguir adelante por eso te pido Tu apoyo.

Yo sé que no hay dolor que sea para siempre, pero mientras estar viviendo las circunstancias que Tú conoces pues duele. Es cansado estar en la espera de que ocurran cosas que Tú sabes que en mi corazón desearían que ya pasaran.

Ayúdame ante la indiferencia de otros, para que comprendan que tus proyectos, incluyendo mi vida, también son importantes para el rumbo de tu Iglesia. No permitas que el desánimo me invada y que caiga en depresión.

Sólo tú me conoces a profundidad. Por eso te pido tu ayuda para que sensibilices a aquellas personas que han sido un obstáculo en mi vida, para que comprendan de una vez por todas todo el daño que me han hecho, esto con la finalidad de que ellos se conviertan a ti, y a la vez para que a mí me dejen en paz. Que no sigan actuando de esta manera que tanto dolor me ha generado.

Mi Señor mi Dios, también te quiero pedir por mi familia y mis amigos. Tú conoces sus sufrimientos. Tú sabes lo que están pasando. Yo al ser un humano más, tengo nociones, pero no puedo comprender todo lo que hay dentro de ellos porque yo no tengo esa capacidad que Tú si tienes.

Por favor mi Señor, entra en sus corazones y ayúdalos a sanar. A restaurar sus caminos. Sana esos corazones heridos para que desde dentro de ellos pueda surgir una nueva vida y sean parte de la instauración de tu Reino aquí en la tierra, porque es muy difícil poder dar lo que no se tiene, pero yo sé que si te tienen a ti esos corazones perforados por las flechas del egoísmo podrían curarse y sanar.

De igual forma mi Señor, ayúdame a tener la sensibilidad y la valentía para ayudarlos en sus problemas. Sé que sólo tú puedes sanarlos, pero si hay algo que yo pueda hacer, dime cómo hacerlo. No tengo toda tu sabiduría, pero si tú quieres yo quiero.

Dame la paciencia para comprenderlos, para ayudarlos, para ser un puente entre Tú y ellos. Te necesitamos mucho mi Señor porque el dolor de la humanidad está seriamente afectando a nuestras familias.

Si no puedo cambiar al mundo, porque sólo Tú tienes ese poder, por lo menos te pido que me ayudes a liberarme de aquellos problemas que están frenando mi vida, y a tener la capacidad de ayudar a quienes te necesitan, porque sólo Tú tienes palabras de vida eterna.

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