Capítulo 17 – Te alabo porque eres mi mejor abogado

También mi Señor te alabo porque eres mi principal defensor ante la adversidad, y ante los problemas que Tú sabes que experimento en mi día a día.

Te alabo porque no hay mejor juez que Tú para librarme del ataque de mis enemigos. Eres maravilloso mi Señor, eres mi escudo de hierro que no dejas que ninguna bala me atraviese.

Eres mi capa que me cuida cuando la tormenta está a punto de iniciar, y que no permites que me llegue el dolor más allá de lo que yo lo pueda resistir.

Te alabo mi Señor porque me has enseñado a ser más fuerte, a no dejarme rendir por los ataques del maligno, así como de aquellas personas que quieren acabar con mi vida y de la de mis familiares.

Te alabo mi Dios mi Creador porque en el momento de la incertidumbre Tu amor me sostiene y me cuida para que mi alma sea cubierta de Tu agua viva que me da la paz y la alegría para seguir caminando.

No hay barrera que te pueda tumbar, y por eso te alabo mi Dios, porque me haces sentir como lo que soy, tu hijo fruto de tu bendita creación. Eres lo mejor que me ha pasado, mi Protector, Mi Padre, Mi creador.  Mereces toda la alabanza por los siglos de los siglos. ¡¡¡Amen!!!

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