Capítulo 14 – Te alabo porque eres mi fuente de Amor

Mi amor de amores. Pienso en ti y es como si hubiera una fuente de agua que se vierte sobre mi alma. Eres el agua viva más pura de toda la existencia y por eso mereces que te alabemos.

Eres genial. Sentir Tu presencia me lleva a recordar como la pureza sí existe y la encuentro en Ti. Por eso mi Dios te alabo porque nadie podría hacer lo que sólo Tú sabes, que es dispersar el amor verdadero.

Muchas personas por ciertas razones han querido evitar que otras personas te conozcan, pero es por lo dañadas que están, pero yo mi Señor me comprometo contigo a alabarte y darte a conocer a los demás.

Sé que ni escribiendo mil libros podría expresar ese sentir que recibo cada vez que te alabo en todo momento, cada vez que cierro mis ojos y puedo percibir tu presencia.

Eres maravilloso mi Dios, eres Santo. Tú amor transforma el odio en paz, tu amor convierte un acto malo en bondad, porque de Tú fuente de amor sólo surge perdón.

Te alabo mi Señor porque con tu amor me has hecho comprender que es posible volver a amar, que es posible perdonar a quienes me han dañado, es más, con Tú amor me recuerdas que la sangre derramada de tu hijo es suficiente para recordarle al mundo que ya no es necesario que otros hermanos mueran a causa de las armas.

Bendito siempre mi Señor, alabado seas porque con tu amor yo puedo ser una nueva persona, y sé que aun cuando me vuelva a equivocar Tú con tu amor me levantas, por eso ahora más que nunca siento más fuerte ese compromiso de enmendar mis errores, porque no quiero mantenerme lejos de Tú amor, sino todo lo contrario, quiero permanecer unido a este manantial de agua viva porque sé que aquí contigo mi alma nunca tendrá sed.

Bendito eres mi Señor, mi más grande fuente de amor.

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