Capítulo 12 – Gracias por enviarnos a Tú Hijo Jesucristo y a su Santo Espíritu

Gracias mi Padre eterno, Creador de todo lo que existe por enviarnos a tu hijo único Jesucristo quien dio su vida por nuestros pecados, gracias porque Él nos redime aun cuando somos tercos en seguir cometiendo los mismos errores.

Eres tan bueno que no solamente a Tú hijo nos has enviado, sino también a su Espíritu Santo quien nos orienta en nuestro caminar, quien nos llena de gozo y alegría en los momentos más difíciles de nuestra vida.

Tú nos conoces y sabes que quieres estar cerca de nosotros, porque eres amor puro, eres lo mejor que existe.

Gracias por ser tan comprensivo y entender que somos muy débiles y que, sin la bendita Eucaristía, y los demás sacramentos, que nos ha dejado Tu hijo a través de su Santo Espíritu, no podríamos contra los ataques del maligno.

Gracias Padre porque Jesucristo nos ha enseñado con su palabra y ejemplo que es posible alcanzar el cielo, porque sin su orientación no sabríamos cómo reaccionar ante los momentos difíciles de nuestra vida.

Tú eres Santo, Tu eres maravilloso, eres lo mejor que existe, Bendito y alabado seas por siempre mi Señor porque nos amas tanto que no te mediste cuando trajiste a Cristo a este mundo, y no te importo dejarlo morir en la cruz con tal de salvarnos a todo, al mostrar cómo no hay amor más perfecto que el que dar la vida por sus amigos.

Porque con su ejemplo valiente nos recuerda que nosotros no tenemos que temer ante los ataques del maligno el cual ha pervertido a este mundo, pero sé mi Señor que con Tú ayuda vamos a salir victoriosos porque Tú nos cubres y nos ayudas en nuestras debilidades.

Es maravilloso mi Señor ver como quien se acerca a Ti se convierte en una nueva persona. Yo mismo lo he experimentado, como después de una caída Tú me levantas y me envías ayuda para liberarme y sanar mis heridas las cuales en muchos casos ni yo mismo me doy cuenta de que las tengo.

Bendito eres mi Cristo Jesús. Eres maravilloso mi Señor.

Gracias, no me canso de darte las gracias, porque hoy estaré en frente de Tu hijo Jesucristo en la exposición del santísimo y sentiré una vez más como Tú fortaleza invade todo mi ser y me recuerda lo que ya sé, que Tú tienes el control de todo lo que existe, y que nadie me va a sacar de los planes que Tú has puesto en mi corazón.

Y lo sé porque ahí está mi felicidad, el sentido de mi existencia. Gracias mi Padre, gracias mi Creador. Cada vez que medito las Sagradas Escrituras me doy cuenta como Tú lo planeaste todo de manera en que pudiera tener los conocimientos para enfrentar las crisis de este mundo, y como Jesucristo nos enseña que Tú eres vida.

Gracias porque aun cuando no comprenda del todo este misterio de la Santísima Trinidad, donde ustedes son un solo Dios en tres personas, de todas formas, me siento muy protegido para saber que cuando los busco ahí están para ayudarme.

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