Capítulo 11 – Gracias porque tu misericordia es infinita

Mi Señor, una vez más te quiero dar las gracias porque me perdonas mis errores.

Porque a veces me comporto como un niño caprichoso, sin embargo, Tú me conoces y sabes que soy débil, y cuando regreso a ti siempre me das una nueva oportunidad para ser mejor.

Gracias mi Señor por ayudarme a aprender de mis errores. Siempre que te pido un consejo, te las ingenias para que yo pueda escucharte y tomar la mejor decisión.

Eres tan grande que, en lugar de castigarme, cuando me equivoco, me envías tus bendiciones para comprender que el amor es más importante que la violencia, que la paz une y que debemos buscar cualquier medio para reconciliarnos, buscando que todos comprendamos que somos imperfectos y que necesitamos entendernos para ayudarnos.

Eres tan bueno, que nos has dicho que aun en nuestras debilidades tu gracia nos levanta, haciéndonos comprender que podemos ser mejores en el día a día cuando nos abrimos a tu misericordia.

Gracias mi Dios por ser ese Padre cariñoso que nos abrazas cuando más te necesitamos. Porque así eres como el Padre que abrazas a su hijo prodigo después de cometer muchos errores. Tú nos enseñas con misericordia que sí te lo pedimos nos perdonas todas nuestras faltas.

Gracias mi Señor, mi Todopoderoso porque nos das este regalo no merecido para seguir aprendiendo de nuestros errores y ser mejores hijos tuyos.

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