Capítulo 1 – Gracias por mi vida

Mi Señor mi Todo, te quiero dar las gracias por haber pensado en mi mucho antes de haberme formado en el vientre de mi madre. Sé que no soy digno de que Tú me veas como parte de la Creación porque me has hecho de una manera perfecta.

Gracias por programar mi ADN dándole una apariencia única e irrepetible. Soy tan afortunado que me creaste de una manera en que no hubiera otro yo. Gracias por permitirme estar en este mundo el cual lamentablemente muchos no han tenido la oportunidad de llegar.

Mi Dios, gracias porque aun cuando yo no tenía consciencia de lo que estaba ocurriendo en el vientre de mi madre Tú ibas conduciendo cada partecita de mi cuerpo para que se fuera desarrollando de una manera impresionante.

Gracias a los medios que Tú has permitido ponerle a esta humanidad para que podamos comprender como mi vida fue creada en el momento en que un ovulo y un espermatozoide se fusionaron para darme mi nueva vida.

Gracias porque eres maravilloso, por ser tan inteligente.

Me has creado con capacidades las cuales ni yo mismo alcanzo a comprender, ya que veo mi cuerpo y es impresionante todas las habilidades que me has dado.

Mi Creador, te doy gracias porque con estos ojos puedo ver lo magnifico con que has hecho las cosas. Con mis manos puedo mover y tocar todo aquello que has puesto para que yo pudiera crecer.

Gracias por permitirme caminar. Porque con este par de pies que me has dado puedo moverme libremente de un lugar a otro. Gracias porque con mis pulmones puedo respirar y llevar el oxígeno a todo mi cuerpo para que pueda seguir creciendo. 

Es impresionante el corazón que me has dado el cual empezó a latir desde las primeras semanas de mi vida humana hasta la fecha de hoy. Es impresionante la fortaleza que le has dado para mantenerse firme. Hecho que me recuerda que así tiene que ser mi vida, que aun cuando me canse con los retos que se me presentan, Tú me has dado un corazón de hierro que me permite seguir luchando por toda vida humana.

Gracias mi Creador por darme la capacidad de pensar. Cuantos otros seres vivos, como las plantas o animales, desearían tener esta facilidad que Tú me has dado para buscar la verdad, para comprender que me has hecho a Tú imagen y semejanza, para comprender la maravilla de todo lo que existe. Tú me diste la libertad para optar por el bien y rechazar el mal.

Así como Tú te tomaste el tiempo para diseñarme, así te pido que me sigas dando los medios para respetar la vida de mis demás hermanos, porque al igual que yo, esta vida que nos has regalado es maravillosa.

Gracias mi Dios por también darme una identidad, con la cual puedo comprender mi origen en este mundo, aunque tengo consciencia que mi inicio empieza en Ti.

Gracias porque puedo ver mi piel como la cubierta que cubre mis órganos para protegerlos de aquellas inclemencias del clima. Sé que cada órgano que me has dado vale muchísimo y por lo tanto me das los medios para protegerlo.

También mi Señor, te quiero dar las gracias por el sentido del gusto. Qué maravilla poder disfrutar estos platillos que llegan a mi vida. Me fascinan las pizzas, el sushi, las hamburguesas, los hot dogs, los tacos de todo tipo. Gracias mi Dios por darme el placer de poder saborearlos. Eres tan bueno conmigo que me das más de lo que yo merezco.

Es impresionante como con el olfato que me has regalado puedo oler las flores, los perfumes, e incluso lo maravilloso que huele un bebe recién nacido. Cada vez que huelo esos platillos deliciosos me recuerda que Tú en el cielo has de tener un lugar privilegiado donde podamos disfrutar de todos nuestros sentidos.

Gracias mi Dios, mi Todo poderoso porque me permites hablar. Habrá gente que le incomoda lo que digo, pero no importa, Tú me has dado esta capacidad para expresar mis sentimientos y poder compartir con los demás lo que yo pienso.

Me has hecho tan especial que también puedo escuchar la maravilla de la música que personas quienes creen en ti han puesto para que yo te pueda conocerte mejor.

Gracias por permitirme tener el oírlo para sentirme unido a mis amigos y familiares en una plática amena donde todos compartimos lo que sentimos y disfrutamos, así como también donde podemos hablar de lo que nos duele y lo que nos atemoriza.

Eres grande mi Dios por haberme diseñado de esta manera en que ningún robot, por más avanzada que sea la tecnología, tendrá lo que Tú me has dado. Un alma que me permita moverme por mí mismo, y un espíritu que me atraiga hacia ti, porque Tú eres lo mejor que me ha pasado en la vida porque mi vida procede de ti.

Gracias mi Señor. Mereces todo el agradecimiento del mundo ya que eres el Ser más importante de todo lo que ha sido creado.

Te amo mi Dios porque eres Tú, y porque gracias a que Tú así lo decidiste yo estoy vivo en este mundo que tanto te necesita.

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