Salvando vidas

Si alguien te dice que está pasando por un embarazo inesperado a continuación tienes algunas recomendaciones para ayudarla:

 Bueno, lo primero que hay que hacer es ganarte su confianza, ofrécele tu ayuda sincera, vela por sus necesidades.

 Escúchala sin juzgarla, deja que se desahogue en ti. Entiende su situación, está desesperada, ayúdala a sanar su corazón.

 No la llenes de sermones, lo menos que necesita es un sermón o un regaño.

 Con prudencia sin tratar de manejar su vida, dale los consejos oportunos y necesarios, si no estás en disposición de aconsejarla pídele a alguien que la oriente.

 Pregúntale que necesita para ella o para su bebé y si puedes hacerlo, ayúdala.

 Dale tranquilidad, dile que no se ha acabado el mundo, que las cosas van a ir mejor.

 Motívala a hablar con sus padres, con su novio. Motívala a enfrentar esta nueva situación con responsabilidad.

También algo muy importante que puedes hacer es:

 Puedes hacer una adopción espiritual. Rezar por nueve meses consecutivos por un bebé para no ser abortado.

 Ayudar. Acogiendo y ayudando, también económicamente, a quienes, por razón de maternidad, se encuentran en situaciones difíciles.

 Aceptar con alegría. Por difícil que sea recibido al nuevo hijo enfermo o deficiente que llegue a la familia, recibirlo como una bendición de Dios. Es ejemplar el testimonio de numerosísimos padres cristianos en este sentido.

 Votar con conciencia. Evaluando las opciones y evitando dar el voto a quienes apoyen este tipo de leyes.

 Hablar en favor de la vida.

 Puedes unirte a una asociación de ayuda a mujeres embarazadas.

 Busca a los diputados de tu localidad y manifiesta la verdad sobre el aborto.

 Pide que tus impuestos no se utilicen para abortos.

Fuente: Z. LÓPEZ DE LLAMAS, Con ganas de vivir.

 

«El aborto es lo último para abusar ilegítimamente de la mujer, el aborto es violarte hasta las entrañas»

(Alice Paul, activista americana por el derecho de vivir femenino)